miércoles, 15 de septiembre de 2010

El amigo limonero


Para muchos de nosotros resulta conocido este frutal de pequeño tamaño, que en compañía del Baobab sería diminuto.  Es pequeño, pero siempre anda ofreciendo; a veces nos regala sus pequeñas flores de profundo aroma y más tarde aparece cargado de vitaminas.
Siempre ofrece su sombra, aunque en un tiempo con las prisas de un continente acelerado, se ha perdido la costumbre de sentarse bajo sus ramas y descansar y esperar en contacto con la tierra.  
 Ajeno a todo esto, el limonero ofrece su verdor, sus frutos y su frescura.
Muchas personas son como limoneros: discretas, generosas, un poco ácidas a veces, románticas, frescas siempre.

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